Trevolsky: Dime… ¿En qué preciso instante deja una persona de ser el que cree que es?
Stella: ¿Sabes? No me gustan las complicaciones.
Trevolsky: Me cortas el brazo, ¿de acuerdo? Y digo: yo y mi brazo.
Me cortas el otro brazo. Y digo: yo y mis dos brazos.
Me sacas el estómago, los riñones… suponiendo que fuera posible. Y digo: yo y mis intestinos.
¿Me sigues?
Y bien, si me cortas la cabeza… ¿diría… yo y mi cabeza, o yo y mi cuerpo? ¿Qué derecho tiene mi cabeza de llamarse a si misma “yo”? ¿Qué derecho?
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